Y muchos diréis ¿la casa de El Brasil?, pues sí, tiene una explicación y es que durante muchísimos años en su planta baja hubo un comercio muy famoso en todo Alicante, que era Tejidos El Brasil.
Pero veamos un poco el entorno: como muchas otras plazas y calles de Alicante, el Portal de Elche ha ido variando su configuración a lo largo de los años, hiciese falta o no. Es un asunto que nunca he entendido muy bien, da la impresión de que cada alcalde que entra, quisiese dejar su huella en algún lugar emblemático, bien céntrico, para dejar su sello personal y el Portal, ha sido uno de los preferidos para eso, pero nos vamos a centrar en la época anterior a la desaparición del primer kiosko que yo conocí y que aparece en una foto que hay después de estas líneas. El pistoletazo de salida para su desaparición fue ni más ni menos que la caida de una rama de los imponentes ficus sobre él, destrozando su visera (afortunadamente sin víctimas, solo una ramita le arrancó el pendiente a una señora que estaba allí tomando café), el paso siguiente fue demolerlo, quitar los bancos de azulejos (es verdad que estaban un tanto agrietados por las raices) y recuperar la antigua configuración de un par de caminos con una rotonda central. En ella se colocó una fuente y la escultura de Eusebio Sempere que ahora está en la plaza de La Estrella. También se eliminó la calzada norte, haciendo la plaza más grande. Recuerdo perfectamente que en la acera delante de El Brasil, había un trozo de pavimento veneciano con el nombre de la tienda, al estilo de la de Calzados Mago y la Caja de Ahorros del Sureste de España en La Rambla. Volviendo al edificio que nos ocupa y por la documentación gráfica que he encontrado, al parecer se trata de la ampliación y reforma de uno existente anteriormente. Al antiguo que aparece en las primeras fotos, se le añadió una planta más, se reformó la fachada y se pusieron estos preciosos miradores que ahora tiene, posiblemente en los primeros años de 1920.
El edificio ya rehabilitado
Durante las obras
En estas tres fotos, se aprecia la antigua configuración del edificio.
Foto con la nueva fachada y antes de abrir la Rambla hacia el mar. Se distingue la calzada que servía de parada de taxis y que actuamente no existe.
Tal y como llegó hasta mediados de los años 70, con los bancos de azulejos rodeando a las palmeras.
Diversas vistas y detalle de uno de los balcones del primer piso.
Puerta de entrada original. No así la embocadura que ha sido deformada por los diversos comercios instalados en la planta baja.
Ficha de catalogación en el PGOU.
Y para poner música, recurro a la famosa Brasil obra mundialmente conocida de Ari Barroso y que cuenta con cientos de versiones, pero yo la traigo aquí con la Orquesta y Coros de Ray Conniff.

































































